Redacción Central: MA18A-Nicaragua
El gobierno autoritario de Nicaragua ha escalado su represión con una nueva y escalofriante táctica: la desaparición forzada. Las autoridades están deteniendo a disidentes sin reconocer su arresto ni revelar su paradero.
Esta práctica, un sello oscuro de las dictaduras en América Latina, resuena profundamente en la región. En los últimos dos años, y acelerándose recientemente, grupos de derechos humanos documentan cerca de tres decenas de personas desaparecidas a manos del gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Desaparecidos en el Vacío Judicial
- Sin Rastro: Cerca de la mitad de los 73 presos políticos documentados oficialmente no figuran en ninguna base de datos judicial pública.
- Aislados: No tienen contacto con sus familias, y se desconocen los cargos que se les imputan.
- Odisea de las Familias: Los parientes recorren prisiones y comisarías en una búsqueda infructuosa, encontrándose con rodeos burocráticos y horas de espera.
Caso Emblemático: La policía detuvo a José Alejandro Hurtado, ingeniero informático y activista de 57 años, bajo un pretexto falso en enero. Fue la última vez que se le vio.
La Muerte en Custodia
La nueva táctica ha cobrado víctimas, sembrando el terror entre los familiares de los detenidos.
- Mauricio A. Petri: Detenido durante 38 días, su cuerpo fue entregado a su familia en agosto. Las autoridades lo sepultaron rápidamente, negando una autopsia.
- Carlos Cárdenas Cepeda: El abogado de la Iglesia Católica, que llevaba 15 días detenido, fue devuelto a su familia cuatro días después.
- Causa Desconocida: En ninguno de los dos casos se facilitó la causa de la muerte. El gobierno ha guardado silencio.
El caso de Chester Cortes, expresidente del Movimiento Autónomo 18 de Abril-Nicaragua, es un ejemplo de la búsqueda angustiosa: su familia lo rastreó inicialmente como un desaparecido en comisarías de Carazo. Si bien recientemente se les notificó que está detenido y forma parte de los más de 70 presos políticos del país, su libertad sigue siendo negada. Cortes fue detenido en agosto pasado, acusado injustamente y, según informes, sometido a condiciones inhumanas por castigar su disidencia.
No obstante, el paradero de José Alejandro Hurtado, ingeniero informático y activista de 57 años, continúa siendo un misterio que encaja en la nueva táctica. Fue detenido con un pretexto falso en enero y, hasta ahora, no se ha reconocido su detención ni se ha revelado su ubicación, haciendo su caso algo inusual y particularmente escalofriante. Fue la última vez que se le vio.
Un Alarma por la Vida
Estas muertes han disparado las alarmas, especialmente por el estado de salud de los desaparecidos:
| Perfil de Riesgo | Detalle |
| Edad Avanzada | Al menos una decena tienen más de 60 años. Uno tiene 81. |
| Enfermedades | Varios, como Hurtado, padecen diabetes e hipertensión. |
Tomado: Informe de la ONU
El Objetivo: Silenciar y Aterrar
Esta oleada de detenciones arbitrarias y desapariciones es una nueva herramienta en la campaña de opresión política que busca sofocar la disidencia y sembrar el terror.
Los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo (que gobiernan como copresidentes) buscan eliminar todo vestigio de oposición para asegurar el control del poder, obsesionados con asegurar el futuro político de Murillo.
La comunidad internacional exige la revelación inmediata del paradero de todos los detenidos y el fin de la represión.

